2020-06-25T15:34:34+00:00

En tiempos pasados, el torque requerido a los tornillos no se le daba la importancia que tiene para garantizar la confiabilidad y vida útil de los activos, hoy en día cada vez se vuelve casi obligatorio incluir la confirmación y rectificación del troque adecuado en los tornillos de sistemas tanto para funciones de fijación mecánica como para conducción eléctrica

Ahora bien, ¿Cómo saber el torque a aplicar cuando hacemos esta acción preventiva?

Tenemos que conocer la fuerza a aplicar y la herramienta adecuada para ser precisos aplicando esta fuerza, de manera tal que se suficiente para que el tornillo no se afloje sin ser excesiva como para que el metal de la junta o el elemento de unión, por fatiga se fracture.

Para conocer el torque por tipo de tornillo existen normas y guías en función del material y la aplicación, asimismo los fabricantes suelen indicar esta información en sus recomendaciones de mantenimiento

La norma ANSI/ASME B18.16M proporciona los requisitos dimensionales y estructurales para las tuercas de tipo torque. La norma ANSI B7.1 establece que el torque aplicado no debe exceder de 20 pie-libra (27,12 J). La norma ANSI/SCTE 29 determina las normas de torque para el cable de unión, el cual se debe apretar hasta que la penetración del cable es 25 +/-1% del diámetro exterior del cable.

Tanto en tornillos para conexiones eléctricas como para fijaciones mecánicas más robustas, se utilizan torquímetros que van desde ser muy manuales a otros que requieren fuerzas motrices adicionales para alcanzar el torque requerido en cada tipo de tornillo.

Es un error común entre el personal de mantenimiento ajustar los torquímetros a los valores de par de apriete mostrados en las tablas para el ajuste de los tornillos, no tomando en cuenta la incertidumbre del instrumento de apriete ni las condiciones físicas en que se encuentra el tornillo, el agujero y alojamiento del mismo, si es rosca fina o normal, si lleva arandela, etc.

Lo que ocurre normalmente es un sobre-torqueado de la tornillería por desconocimiento o por no considerar las restricciones necesarias para el uso de estas tablas.

En las tablas de torque normalmente se coloca el par de apriete en función del diámetro de la rosca del tornillo, del tipo de rosca, de la calidad (material) del tornillo y del coeficiente de fricción. También suelen acompañar a los valores de par de apriete, la precarga generada por el tornillo en función del par de ajuste.

A la hora de usar una tabla de torques se debe tener en cuenta toda esta información y ser cauteloso en su utilización de acuerdo a la aplicación en particular del tornillo. Para el uso correcto de las tablas de torque tenemos que manejar la siguiente información:

  1. Temperatura de servicio del tornillo: Las tablas normalmente están referidas a 20ºC, existen tablas para temperaturas de 100º C y para temperaturas mayores.
  2. Coeficiente de roce: Depende del tipo de tratamiento superficial del tornillo (galvanizado, acabado superficial) si está lubricado o no. (Ver tabla al final del artículo)
  3. Tipo de tornillo y rosca: Las tablas vienen según el tipo de tornillo (hexagonal o allen) y del paso de la rosca, (tablas para la rosca gruesa y tablas para la rosca fina).
  4. Material del tornillo: La información la da el mismo tornillo, bien sea por marcas o por números o números y letras, normalmente grabados en la cabeza del tonillo.
  5. Diámetro de la rosca del tornillo: Las tablas dan los valores de torque en función del diámetro de la rosca.
  6. Incertidumbre del torquímetro: La incertidumbre de la herramienta la da el fabricante. Con esta información “a mano”, procedemos a buscar el torque máximo del tornillo en función de su diámetro de rosca y de los parámetros anteriores en la tabla de torques adecuada.
  7. Determinar el valor promedio de torque en función de la incertidumbre del torquímetro.

 

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